La ansiedad y yo, yo y la ansiedad

Hoy en día ya es un hecho real que todo el mundo en algún punto de su vida tiene esta sensación o conjunto de pensamientos o como queráis llamarlo. Ansiedad, ¿qué es la Ansiedad? ¿Por qué se puede manifestar de formas tan distintas? ¿Por qué afecta de manera diferente a cada persona? ¿Por qué cada persona lo vive de una forma diferente? Y yo qué sé… Ni los médicos, ni los psicólogos, ni nadie más que tú, sabe lo que te está pasado ahora mismo por la cabeza. Por qué es eso, todo se reduce a lo que te pasa por la mente, los sentimientos que surgen de esto es por culpa de lo que estás pensado ahora mismo.

Hablo de mí, de mi ansiedad, de la manera que tiene mi cuerpo de manifestarme que algo no va bien, que hay algo que debo cambiar… Deber, este verbo ¿qué significa? ¿Qué debo cambiar? ¿Mi manera de pensar? ¿Mi manera de sentir? Es broma, ¿no? Como queréis que cambie mi manera de pensar o sentir, ¿por qué debo cambiar? Porque no cambiáis vosotros vuestra manera de percibir esta enfermedad porque no deja de ser eso, una enfermedad que ahora mismo me está generando muchísima rabia. ¿Y sabéis por qué? ¡¡Porque no la puedo controlar!!

La primera vez que tuve ansiedad sentía como que nada tenía sentido para mí, todo lo que me rodeaba me daba absolutamente igual, me faltaba el aire y solo podía sentir que quería irme de aquí, alejarme de todo esto que me rodea, alejarme de mi casa, mis amigos, mi família, irme al campo, a mi pueblo y desaparecer por un tiempo. Lo que empezó siendo ansiedad terminó en depresión. ¡Pastillitas pa’ dentro y a seguir con esto! Y me funcionó, la verdad es que he estado unos meses súper bien, hasta que he vuelto a caer. Me he vuelto a deshinchar como si de un globo se tratase, siento como voy cayendo poco a poco esperando a petar en algún momento para decir BASTA, YA NO PUEDO MÁS. Pero, ¿realmente tengo que esperar a llegar a este punto para darme cuenta de que no estoy bien? ¿Para hacer algo que pueda cambiar mi manera de pensar o de sentir? Y volvemos a lo mismo de antes, ¿por qué tengo que cambiar mi manera de sentir o pensar? Puedo adaptarme pero no cambiar. Soy así.

Estoy un poco cansada de que la gente de mi alrededor crea realmente que puede ayudarme con sus consejos que no van más allá de decirme que tengo que ser fuerte, que tengo que aguantar y ver las cosas diferentes, que debo aprender a gestionar toda esta frustración, que en lo largo de mi vida voy a encontrarme con más piedras en el camino y que no puede ser que me derrumbe de esta manera. Cansada de oír “consejos” y opiniones de gente que no tiene ni idea de lo que me pasa. Que no saben lo que es sentir una frustración tan grande que te lleve a pensar que siempre vas a estar igual, que nunca saldrás de este bucle de negatividad, ni nunca volverás a ser esa niña que se ilusionaba por cualquier chorrada que le regalase su padre. Y no quiero que me mal interpretéis, quiero muchísimo a toda esta gente que me da estos «consejos» y opiniones, no deja de ser gente como mi família, mis amigos, mi pareja. Los que están ahí siempre. Pase lo que pase, piense lo que piense, haga lo que haga.

Ellos no saben cómo ayudarme y lo intentan hacer de la mejor manera posible, siempre dando su opinión según sus convenciones sociales y sus opiniones respecto a la vida. Al igual que yo soy como soy, ellos son como son.

Ahora bien, después de la chapa, viene el tema interesante. ¿Qué hago ahora? ¿Qué me suban la dosis de los antidepresivos? Seguir con la terapia está claro, pero ¿qué hago yo? ¿Por qué todas estas soluciones implican agentes externos? ¿Qué hago yo como persona y ser vivo al que le falta el aire y le pillan atracones de comida? ¿Qué hago para que todo esto pare, para poder seguir adelante, para ser más positiva y no darle tantas vueltas a las cosas? Pues la verdad es que no tengo ni idea… Me lo pregunto constantemente a mí misma, pero es que no tengo ni idea. Supongo que también está bien no tener ni idea. Este año cumplo 30 y aquí estoy. Sin tener ni idea de nada.  

Aunque una cosa si que tengo clara, siempre he sido fiel a mí misma, siempre. Creo que es una gran cualidad que tengo, confió mucho en mí, y sé que encontraré el camino, pero de mientras toda esta mierda es algo por lo que tengo que pasar. Con todo esto valoras otras cosas, te das cuenta de quién Siiii y quién me importa una mierda su vida, y de alguna manera es satisfactorio también darte cuenta de esto y valorar cosas que nunca antes les habías dado importancia. Así que supongo que como dice el refrán: no hay mal que por bien no venga.

En fin, se acabó por hoy, hoy me siento así. ¿Has entendido algo de lo que te acabo de decir? Porque yo no.

Estoy contigo.

Deja un comentario