Las personas y nuestros sentimientos. Las personas y nuestras preocupaciones. Las personas y nuestra habilidad para cuestionarlo todo, para flagelarnos con nuestros actos y autodestruirnos.
A veces parece como si nos gustase, como si todos nuestros pensamientos nos guiasen hasta el fondo de un pozo sin fondo y hacen que nos envuelva un aura de oscuridad. No sé por qué la mente humana funciona así, por qué nos ponemos siempre en la peor situación. Supongo que es una manera de “protegernos”. Si te planteas todos los escenarios posibles y te imaginas como te vas a sentir en esos momentos te sitúas en la antesala del dolor. El problema de toda esta gestión mental que hacemos siempre ante una situación de alerta es que la mayoría de las veces nos ponemos en las peores de las situaciones, cuando en realidad luego, lo que realmente pasa, no se acerca ni una pizca a todo lo que nos habíamos imaginado que pasaría.
Ojalá ser más prácticos, ojalá poder ser más racional en las situaciones que nos ponen en alerta. Ojalá nos enseñaran desde pequeños a gestionar nuestras emociones. Ojalá fuera fácil. Ojalá tantas cosas que no sé ni por dónde empezar.
Así que no nos queda otra que ir paso a paso, empezar por el principio, analizar bien cada situación, hacer lista de pros y contras, salir a pasear o hacer ejercicio con tal de despejar la mente y poder ver las cosas desde otra perspectiva. Porque al final es eso, todo es cuestión de perspectiva. Según de qué lado lo mires se verá de forma diferente.
Es muy difícil, ver las cosas desde otro punto de vista, desde otro ángulo que no sea el de la negatividad, el dolor y la frustración de no poder controlar la situación. Pero cuando lo haces, cuando consigues al fin ver las cosas desde otro punto, entonces pasa. Ese dolor que te ha estado oprimiendo el pecho durante tanto tiempo, empieza a disminuir. Sientes cómo poco a poco vas tomando el control otra vez de la situación y consigues trazar un camino. El camino que te llevara a elegir las decisiones correctas, las que sientes que de corazón debes escoger.
Poco a poco. Al final las cosas se ponen en su lugar, por muy negro que lo veas ahora. Confía en ti.

Deja un comentario