Últimamente me siento más positiva, me anima hacerme a la idea de que todo irá bien. Me repito a mí misma, una y otra vez, que yo puedo con todo y que lo que no me mata me está haciendo más fuerte. Llevo unos meses donde se me han juntado muchos temas, temas familiares, personales y laborales. Cada uno de estos temas me ha afectado de una manera diferente, me han hecho llorar, sentir rabia y desesperación, me han hecho replantearme el rumbo de mi vida una y otra vez, llegando a la conclusión de que todo pasa por algo y que de todo se aprende.
He aprendido mucho durante estos meses de bajadas y subidas emocionales. He madurado y he renacido mostrándole al mundo mi fuerza interior. He aprendido a no hacerme pequeña delante de un conflicto. Esto es muy bueno. Tan bueno que ya estoy preparada para el siguiente nivel de mi vida. Estoy poniendo orden a todo el remolino de emociones que he sentido durante estos meses. Me siento más fuerte que nunca, preparada para todo lo que venga y sobretodo con muchas ganas de vivir y dejarme llevar. Necesito fluir.
Llevo años aprendiendo a aprender, pero nunca me había sentido como me estoy sintiendo ahora. Todos estos años de profundo aprendizaje han dado sus frutos. Al fin empiezo a verlo todo más claro. Al fin, ya no tengo miedo.
Ojala supiera con certeza que todo saldrá bien, ojala alguien me lo pudiera asegurar. Ojala las cosas evolucionen hacia la dirección que tanto anhelo. Sé que estoy yendo hacia el bueno camino, o eso creo.
Siento que poco a poco todo se va poniendo en su sitio. La ansiedad se ha ido para dar paso a la esperanza y al alivio de encontrar mi camino.
Tengo ganas de que llegue el momento de decirme a mí misma que lo he conseguido, y que todo el sufrimiento y la ansiedad vivida todos estos años, no ha sido en vano. Quiero VIVIR y sentirme plena. Quiero ser LIBRE de mi sufrimiento y actuar con valentía, siempre siendo FIEL a mí misma.
Todo irá bien. Soy fuerte y voy por el buen camino.

Deja un comentario