Me pregunto una y otra vez como puedo dejar de sentir esta nostalgia. Es doloroso y reconfortante a la vez. Me pregunto por qué me aflora ahora este sentimiento. ¿Será que la vida me está mandando alguna señal? ¿Será que tengo que reflexionar sobre algo? ¿Sobre las situaciones pasadas que hacen que a día de hoy sienta esta nostalgia?
Reflexiono y llego a la conclusión de que quiero volver a vivir momentos que en un futuro me hagan sentir nostalgia.
Me sumerjo en esos recuerdos, recuerdos de todo tipo. Me hacen ver la suerte que he tenido y a la vez me aflora el miedo de ver la vida pasar sin detenerme ni un momento.
Dejo guardado en mi mente todos estos recuerdos, mejor dicho, dejo guardado con mucho mimo el sentimiento que se desprende de ellos, para que cuando vuelva a ellos me den la fuerza y la energía necesaria para no ahogarme en mi caos de pensamientos.
Para poner orden y no perderme en este caos, es necesario tener un guía. Mis recuerdos más preciados son mi guía. Mientras navego en ellos sonrío por lo vivido y por la esperanza de algún día volver a sentir lo mismo, o algo mejor!

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