El metro, los trenes, los buses, medios de transporte que todo mundano ha utilizado alguna vez.
Da mucha pereza subirte, pero una vez estás dentro y tienes tu asiento, entonces se produce un estado de trance en tu mente. Es un estado donde te paras (porque no te queda otra) y piensas en las cosas que están por venir. Haces una vista previa de los acontecimientos futuros mientras te diriges hacia el trabajo, hacia tu casa o hacia algún lugar para encontrarte con alguien. Sea donde sea que te dirijas siempre hay ese estado previo que te brinda el transporte. A veces, vas con tantas prisas que cuentas los segundos que se para en cada parada, otras veces estás tan cansado que te pones tus auriculares y desapareces, y otras, simplemente te dedicas a mirar a la gente que entra y sale para analizarla. Pero en muchas ocasiones, por no decir casi siempre, te paras y sopesas todas las cosas que TIENES O DEBES hacer, junto con las cosas que QUIERES hacer.
Son unos minutos donde no existe el control, por lo que te da cierta calma. Solo te sientas y esperas a que llegue tu parada. Realmente es un instante muy valioso, ya que estás tú con tu mente. Y todas las personas que te rodean están en el mismo estado que tú. Es un momento de reposo para tu mente acelerada.
Luego están las Estaciones de Tren. Estas, personalmente, como más grandes y majestuosas, mejor. Más me transmiten el sentimiento de transportarme a algún lugar. Un sentimiento de nervios entremezclados con ilusión y cierta nostalgia, que provienen de una visión, totalmente estereotipada, que te haces en tu mente del sitio al que te diriges. También, me pasa con los aeropuertos. Pero no sé por qué, me ocurre más cuando estoy en una estación de tren. Supongo que será por la grandilocuencia de la arquitectura y de toda la historia que hay detrás de cada estación. Me encanta imaginarme como eran antiguamente. Me encanta saber su historia. Por otro lado, también me generan esta sensación de libertad que tanto anhelamos las personas.
Dan ganas de subirse al primer tren que pase e irte lejos de aquí.

Replica a Lola Cancelar la respuesta