Miro atrás y pienso: ¿lo estoy haciendo bien?
Miro atrás y pienso: ¿estoy perdiendo el tiempo?
Miro atrás y pienso: ¿estoy donde quiero estar?
Miro atrás y me cuestiono una y otra vez si el camino que estoy haciendo es el que quiero. Si los caminos que estoy escogiendo son los que de verdad quiero escoger.
Miro atrás y pienso: ¿estoy haciendo todo lo que querría hacer?
Miro, cuestiono, pienso y vuelvo a empezar. Entro en el bucle interminable de mi vida.
Solo yo tengo las respuestas a estas preguntas. Solo yo tengo la capacidad de cambiar las respuestas o de reformular las preguntas. Todo depende del estado de ánimo en el que me encuentre. Como a todos nos pasa, supongo. Cambias de parecer a cada paso que das.
Ahora bien, en este momento lo que realmente quiero es dejar de hacerme tantas preguntas, y centrarme en sus respuestas. Y cuando lo hago me doy cuenta de que sí, lo estoy haciendo bien, quizá no todo lo bien que una desearía, pero sí todo lo bien que puedo y sé hacerlo. No, no estoy perdiendo el tiempo, tengo el poder de decir cómo y con quién gestiono mi tiempo. Esto es muy valioso. Y sí, estoy donde quiero estar ahora mismo en este punto de mi vida, con independencia económica y de tiempo.
Hago todo lo que puedo para hacer todo lo que quiero.
Y de eso se trata. Así es cómo funciona.
Mi gran anhelo ahora mismo es vivir aventuras fuera de mi zona de confort. Este anhelo se calma con cada viaje, escapada, y excursión que hago. Este anhelo de correr riesgos, de no controlar nada. Vivo mi día a día pensando en la siguiente aventura que quiero vivir. Planeo, imagino y sueño. Y qué bonito es esto 😊
Permítete cuestionarlo todo, pero cuando lo hagas céntrate en las respuestas, no en las preguntas.
Bon voyage✨

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